POR UNA AUTÉNTICA REVOLUCIÓN MEXICANA
20 de noviembre de 2008
El tema de la Revolución Mexicana no puede pasar desapercibido en la escena del nacionalismo.
Sin embargo, debemos hacer hincapié en que para los nacionalistas mexicanos, una verdadera Revolución Mexicana en lo político, pasa por la necesidad de cambiar completamente las estructuras del Estado y una completa ruptura con el esquema heredado por el liberalismo del Siglo XIX y encarnado por las Constituciones de 1857 y 1917, llenas de un espíritu utilitarista, materialista e individualista.
Hoy como nunca, observamos la decadencia de un sistema occidental liberal moribundo, reflejado por la creciente inmoralidad, la delincuencia y el egoísmo.
Por tanto, es fundamental rechazar el falso patriotismo “cívico” que pregonaba Madero y que ahora se pregona desde las esferas gubernamentales que nos habla de “legalidad” y “democracia”, pero no de justicia social ni de mexicanidad, ni de sangre y suelo como lo hace el verdadero nacionalismo.
En la práctica no existe nada que nos ate al Estado actual y el orden vigente, que no son ni verdaderamente mexicanos ni están regidos por mexicanos.
El conservadurismo es lo antagónico a lo revolucionario y por tanto estamos en oposición a las dos grandes fuerzas conservadoras:
- El conservadurismo de la derecha, que se basa en aspectos puramente religiosos o familiares.
- El conservadurismo de la izquierda que busca restaurar el antiguo orden priísta de sindicatos corruptos y burócratas ineficientes.
Por el contrario, Emiliano Zapata, quien fue usado por los agentes yanquis y cuya figura es hoy explotada a mas no poder por las causas izquierdistas, puso en práctica un esquema social-comunitario basado en la tradición y organización social tradicional del pueblo mexicano, profundamente ajena al marxismo.
Esta corriente social-comunitaria fue lamentablemente infiltrada por bandidos y saqueadores, y finalmente aplastada por los jacobinos liberales y terratenientes norteños encabezados por Venustiano Carranza que consagraron la corrupción política, el clientelismo y la persecución religiosa.
Fue así como la clase masónica recuperó el poder y fundó lo que ahora se conoce como el régimen de la “Revolución Mexicana”, basado en los mismos valores materialistas de la Reforma Liberal, opuestos a la tradición mexicana y a la identidad de nuestro pueblo.
La herencia del "reparto agrario" de los regímenes priístas es la pérdida de la independencia alimentaria de México, que pasó a depender de las importaciones.
¡Por una verdadera Revolución Mexicana!
¡México Prevalece!
Comité de Prensa de Voluntad Nacional