EL VERDADERO HOLOCAUSTO DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
06 de agosto de 2008
Hoy 6 de agosto, se cumple un aniversario más del brutal e injustificado ataque a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en el Japón al término de la Segunda Guerra Mundial por parte de Solomon Schippe Truman en 1945, donde murieron aproximadamente 150,000 personas, a las cuales habrá que sumar el doble de muertes por otros bombardeos y decenas de miles que murieron (o siguen muriendo) por las consecuencias de la radiación.
La brutalidad del ataque, que se realizó aún cuando Japón había solicitado su rendición, tenía como fin destruir la capacidad de esa nación como potencia y permitir que Stalin tuviera el tiempo suficiente para declarar la guerra a Japón y así participar en la "repartición" de Asia, que permitió al comunismo reinar libremente en esa zona a través de la Unión Soviética y China.
Hiroshima y Nagasaki, los sitios donde se lanzaron las bombas atómicas, eran curiosamente, las únicas dos ciudades católicas del Japón. La Cruzada Liberal yanqui y el Comunismo soviético no son mas que las dos caras de una misma moneda.
Las supuestas atrocidades japonesas, que se mencionan hasta el cansancio en los libros de historia oficiales, ciertamente palidecen en comparación con los millones de personas que murieron de hambre por las políticas económicas impuestas por Mao Tse Tung y el comunismo en China, de los cuales rara vez se habla.
Estas conmemoraciones deben alentar a todos aquellos escolares serios que buscan afanosamente la verdad histórica y que no se dejan amedrentar por los vencedores de las guerras, a seguir buscando la manera de dar a conocer una versión mas imparcial de los hechos.
Enviamos un saludo nacionalista al pueblo de Japón, que se ha levantado de aquel brutal ataque y hoy busca liberarse del yugo del poder yanqui y masónico.
¡Por el rescate de la verdad histórica!
¡Que el ejemplo del Japón sirva para emular las hazañas de aquellos soldados que morían como mártires al servicio de su patria!
Comité de Prensa de Voluntad Nacional