EL GOLPE A LUZ Y FUERZA DEL CENTRO
POPULISMO DE LA DERECHA Y DE LA IZQUIERDA
18 de octubre de 2009
La medida del gobierno federal que decreta la supresión de la Compañía de Luz y Fuerza ha sido motivo de reacciones encontradas dentro del medio político y, aunque para muchos sea difícil admitirlo, ha contado con el apoyo de un segmento importante de la población mexicana, que aplaudió la decisión gubernamental debido al mal servicio, la ineficiencia y la falta de modernización en los procedimientos de dicha empresa paraestatal.
Ante la opinión pública y en parte gracias a la masiva campaña de adoctrinamiento mediático ejercido por las grandes televisoras, el Presidente de la República aparece como un héroe decidido a acabar con la ineficiencia, los privilegios sindicales y el mal servicio en las empresas del gobierno.
No es nuestra intención unirnos a los grupos de iquierda, que aprovechan cualquier acción del gobierno para promover la violencia y la lucha de clases. Sin embargo, no podemos ignorar que existen sectores nacionales mucho más afectados por los abusos sindicales y la ineficiencia (como es el el caso de la educación) que no han sido tocados por la presente administración. Ante los ojos de muchos, esto se debe al apoyo que el liderazgo clientelar del SNTE proporcionó al gobierno antes y después de su cuestionada "victoria" electoral de 2006.
Algunos semanarios políticos publicaron recientemente que el golpe dado al SME podría tener como objetivo el facilitar la futura concesión a particulares (ligados al gobierno actual) de la red de fibra óptica como antesala de una futura privatización del sistema eléctrico. No hay que olvidar que el SME ha sido un sindicato de izquierda opuesto al partido gobernante y a las políticas privatizadoras, que en base a presiones consiguió prestaciones y apoyos económicos que la inmensa mayoría de los trabajadores mexicanos no tienen.
No hay que perder la cabeza y unirse al coro de los medios de comunicación. Los trabajadores mexicanos tal parece que tendremos que resignarnos a contar con seis días de vacaciones al año (a diferencia de los países respetables del orbe que tienen por lo menos un mes), laborando seis días a la semana (en vez de cinco como esas naciones) bajo condiciones contractuales precarias y salarios miserables.
Es la intención del gobierno mundial hacer de México (y del resto de América Latina) un espacio bajo control estadounidense con mano de obra barata. Cuanto mas bajos sean los salarios y el nivel de vida en México, mas conveniente será para ellos, pues podrán competir con la China comunista (que cuenta con una legión de "esclavos" modernos al servicio de las maquiladoras).
El riezgo ahora es que la izquierda comunista busque incitar al pueblo a la violencia. Ha llegado la hora de que las masas sindicales se concienticen y detecten a los falsos "mesías" que pululan en la política nacional. La lucha no es contra la nación ni contra los empresarios que han construido un patrimonio de manera legítima. La "lucha de clases" solo causará mas derrotas para el pueblo trabajador, pues dará pie a medidas como la que tomó el gobierno federal para suprimir Luz y Fuerza del Centro.
Estamos ante una derecha neoliberal empapada de populismo y ante una izquierda violenta. Se hace necesario crear alianzas con los empresarios progresistas y patriotas para contrarrestar a los grandes oligarcas antinacionales, formar un gran frente en defensa del trabajo justo y en contra de los enemigos de la nación, por la eficiencia y la productividad.
¡Por un nuevo sindicalismo nacionalista!
¡No a la venta de los recursos nacionales!